El Xerez ata virtualmente la salvación y el Poli roza la Segunda B PDF Imprimir Correo electrónico
 Alerta Sport   

Tenía que ser un jerezano, del Polígono San Benito para más señas, el que marcase un gol que puede ser definitivo. Pedro Ríos, oriundo xerecista de pro, amante de su camiseta y pendón del sentimiento que defiende, se cargaba ayer de orgullo al materializar de cabeza un tanto que vale una permanencia. Aún no es matemática, pero nadie se atreve ya a meter al Xerez en el saco de los fracasados.

La séptima victoria consecutiva en un Chapín que ha terminado siendo talismán, cuando durante buena parte de esta temporada fue tumba, lo dice todo. Queda el trámite de puntuar en las islas afortunadas ante Las Palmas. Pero si el resultado fuera malo, aún se podría consolidar el milagro de la permanencia, inimaginable antes de la llegada de Esteban Vigo, en el mágico Chapín ante un Elche venido a menos en las últimas jornadas.

El Poli Ejido, en contrapartida, fue ayer una mala sombra del equipo que mantuvo ilusionada a su hinchada en las últimas jornadas. Su derrota fue merecida y justa. Apenas se le vio en el área xerecista, no tuvo ni una sola oportunidad realmente clara de gol y lo que es peor, se vio completamente superado por un rival que le manejó a su antojo en todas las fases del partido. La pena en su caso es máxima, porque ya tiene casi los dos pies en Segunda B y ahora se tienen que dar una cadena de desastres por arriba para que, aún ganando, pueda salir del pozo en que se ha metido.

Los locales bailaron a los hombres de Castro Santos desde el pitido inicial. Carlos Calvo fue una fuente constante de peligro junto a Pedro Ríos, que enviaron balones envenenados a un Yordi que pudo marcar. Los nervios atenazaron pronto al Poli, que tuvo que recomponer la defensa después de que Bernaus se desquiciase, provocando una absurda amarilla por protestar una jugada de penalti... ¡cometido por él mismo y que no se pitó! Increíble.

Pero no fue éste sólo el pecado de los ejidenses. Su centro del campo estuvo completamente borrado, en especial Usero, al que ni se le vio. Y las bandas tampoco aparecieron y cuando lo hicieron, ahí estaba Vicente Moreno para destruir cualquier peligro visitante. Todo lo contrario que en el Xerez, con un Pedro Ríos espléndido, que estuvo muy cerca de marcar en la primera mitad y un Abel Aguilar espectacular. El dominio local fue total en la primera y en la segunda mitad. En el minuto 56 llegaba el tanto de cabeza de Ríos, que remató libre de marca el córner sacado por Viqueira. Bello pudo hacer más. El Xerez, lejos de irse hacia atrás, continuó dominando y pudo aumentar la cuenta.

< Anterior   Siguiente >
 
Maradona: "Messi juega para él y se olvida del equipo". ¿Está de acuerdo?
  









Free Joomla Templates