
Muñiz tiene en su contrato una cláusula de rescisión de dos millones de euros para evitar que se marche del Málaga antes de la fecha en la que concluye su compromiso, en dos años. Pero este documento no tiene validez debido a que, paralelamente, el técnico llegó a un acuerdo verbal con el presidente de la entidad, Fernando Sanz, mediante el cual puede marcharse de forma gratuita si lo decide así a un equipo de superior categoría.
El dirigente de la entidad ya ha cumplido estos 'pactos de caballeros' con anterioridad y pretende hacer lo mismo con el entrenador, si finalmente tomara la decisión de marcharse al Racing, que está interesado en hacerse con sus servicios.
El entrenador, sin embargo, no quiere pronunciarse en este momento sobre la oferta del conjunto cántabro. Prefiere centrarse en el trabajo para buscar el ascenso en los tres partidos que quedan de competición. Después deberá decidirse entre la posibilidad de salir del equipo o mantenerse en él cara a la próxima campaña, que podría ser en Primera.
Además del conjunto racinguista, otros clubes se han interesado por Muñiz tras el excelente trabajo realizado al frente del conjunto blanquiazul. En poco más de dos semanas se conocerá definitivamente qué ocurrirá con Muñiz, que en tierras santanderinas ya lo colocan al frente de su equipo en sustitución de Marcelino (se marcha al Zaragoza).