| El Málaga podría mantener seis bajas para el duelo con el Hércules |
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| Agencias | |
Cinco bajas frente al Celta, seis contra el Gimnastic y puede que otras tantas el domingo (17.00 horas, Localia) en el importante compromiso ante el Hércules. En el tramo decisivo de la temporada el Málaga no gana a disgustos. El último, el de Apoño, que sufrió en el entrenamiento de ayer un esguince en el tobillo derecho que, sin ser muy importante, es lo suficientemente significativo para que cause baja para el próximo encuentro. El medio centro malagueño se une a las ausencias ya conocidas de Rossato (con una rotura fibrilar en el recto anterior del cuádriceps izquierdo), que progresa adecuadamente en su recuperación y ayer ya hizo carrera continua, y Gerardo, con una contractura en los dos adductores como consecuencia de una pubalgia. El problema es que, además, otros tres futbolistas importantes en los planes de Muñiz están 'tocados' y son seria duda para el próximo choque liguero: Jesús Gámez, que mantiene las molestias de una contractura en el cuádriceps derecho, trabajó ayer con balón, pero lejos del máximo nivel, como Salva, con una sobrecarga en el gemelo izquierdo. Finalmente, el central brasileño Weligton lleva dos días sin unirse al grupo con una contractura en la región abdominal que sufrió en una caída en el partido contra el 'Nastic'. El cuerpo médico considera que no debe forzar con él, ya que podría llegar a producirse una rotura fibrilar en la zona, en una lesión extraña en un futbolista pero que ya tuvo apartado a su compatriota Robinho durante un mes en el Real Madrid. Consultado por este periódico, el jugador se mostró cauto cara a su concurso frente al Hércules. «Tengo que ser inteligente», reflexionó. Valoración del técnico «Espero que Weligton evolucione bien y no tenga ningún problema. Jesús (Gámez) sigue su tratamiento, y la molestia más prolongada es la de Salva», comentó Muñiz al respecto ayer, sin querer recurrir al argumento de las lesiones cara al tramo decisivo de la Liga: «La temporada es larga, pero de momento la plantilla está respondiendo bien y lo más importante es que no hubo lesiones de larga duración. La única fue la de Salva». La realidad es que el Málaga acabó el entrenamiento de ayer con sólo dieciocho integrantes del primer equipo, pues Iván Rosado se fue antes por precaución, y con los refuerzos de un tercer portero, Tudela, y Lobato y Óscar, todos del filial. Todos estos problemas podrían obligar a modificar el once que se alineó frente al 'Nastic'. Muñiz podría seguir confiando en Valcarce, aunque recupera a Eliseu, que ya cumplió sanción. La baja de Apoño podría conducir de nuevo a un once con dos delanteros, ya que el técnico no parece confiar en exceso en Sandro ni en Erice, que ni siquiera fue convocado para el último partido. Sin embargo, fiel a su optimismo, Muñiz cree que el estado anímico de la plantilla es ahora el ideal: «Me hubiera preocupado si no hubiera visto una reacción, pero veo un vestuario muy tranquilo. Los más centrados son los futbolistas. Sabemos que quedan cinco partidos y por suerte llegamos con ventaja. Nuestro objetivo es no mirar a nadie». Por último tanto Muñiz como Carpintero, el jugador que acudió ayer a la sala de prensa, mantuvieron que el Hércules «no se juega nada» en el partido contra el Málaga. Con todo, con 48 puntos, el cuadro alicantino podría asumir un riesgo de descenso si pierde las cinco citas restantes. La permanencia suele cifrarse en 50. |
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