G X.- Córdoba B y Pozoblanco se refugian en el miedo a perder (0-0) PDF Imprimir Correo electrónico
 AGENCIAS   
En un mal partido, el Córdoba B y el Pozoblanco se han repartido un botín que no les contenta, aunque dada la amplitud de miras ofensivas de ambos conjuntos, las tablas deben considerarse justas. Los pozoalbenses acudían al duelo con la intención de seguir navegando por la zona noble, mientras que el filial cordobesista quería resarcirse de su pobre bagaje defensivo, que le ha convertido en la escuadra más goleada del grupo X. En una mañana desapacible, en la que la lluvia alternó con ratos de sol, la Ciudad Deportiva Rafael Gómez congregó a unos 300 aficionados ávidos de fútbol, que, sin embargo, se fueron a casa con una mueca de insatisfacción tras noventa minutos ciertamente espesos. La primera mitad fue para el Pozoblanco, que ejerció su condición de 'gallito' del torneo aunque sin mostrar verticalidad ni precisión en los últimos metros. Por su parte, los discípulos de Pedrito se contentaron con mantener su meta a cero sin esperar grandes artificios del aspecto ofensivo, debido, sobre todo, al buen hacer de la pareja de centrales visitante, formada por Acaíño y Tato, y que presume de ser una de las mejores de la categoría.

Sólo una falta lejana botada por Alberto puso en algunos aprietos la meta del Córdoba B. Por lo demás, el 'tira y afloja' fue constante y los cachorros blanquiverdes no le perdieron la cara al fútbol de fricción en una mitad en la que salvaron los muebles en defensa, pese al hecho paradójico de ejercer el rol local.

En el segundo acto, la balanza se desniveló del lado cordobesista y a ello contribuyó, sin duda, la expulsión del pozoalbense Isidro a falta de media hora para el cierre. Poco antes, Ferrara cerró el libro atacante del Pozoblanco, en dos tímidas llegadas que supusieron el epílogo visitante y la primera página del relato ofensivo local.

Con un efectivo más sobre el césped, Pedrito adelantó líneas y el Córdoba B fue a por el partido. En el tramo final, el dominio territorial de los cachorros califales comenzó a traducirse en ocasiones. Pedro y Pino fueron los protagonistas de las más claras, sobre todo en un cabezazo picado del primero a centro de Heins que se marchó fuera por poco cuando ya se cantaba el gol en el graderío.

Finalmente, el duelo provincial se saldó en un reparto salomónico que si bien no alivia al Córdoba B, décimo cuarto antes del partido, permite contener los registros defensivos que han convertido al filial en un bloque apetecible para los experimentados arietes del grupo X. Por su parte, el Pozoblanco regresó a casa con la sensación de no haber traducido su condición de favorito, aunque puede darse por satisfecho de haber rescatado un punto a tenor del acoso local en el cierre de un duelo presidido por el miedo a perder.
< Anterior   Siguiente >
 
Maradona: "Messi juega para él y se olvida del equipo". ¿Está de acuerdo?
  









Free Joomla Templates