| G IV.- Al Real Jaén le falta acierto para decir adiós con victoria |
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| Agencias | |
El Real Jaén sigue envuelto en ese espíritu de la contradicción que lo ha perseguido durante la mayor parte de la temporada. Cuando ha jugado bien, no ha ganado. Y cuando ha hecho menos méritos, ha sido más decisivo. Ayer apareció el de la primera vertiente. El equipo de Terrazas superó en todos los terrenos al líder y mereció conseguir los tres puntos. Lo tuvo tumbado sobre la lona en muchos momentos, pero no fue capaz de cerrar el partido y de lograr ese segundo gol.
Golpearon primero los jiennenses, pero apareció un error defensivo que
varió el guión habitual. Casi siempre, el gol a favor ha sido sinónimo
de triunfo, pero ayer falló la línea que no suele hacerlo. El despiste
se tradujo en un penalti y de ahí el empate. En sólo dos minutos, el
juego entró en una fase de vértigo. Nada que ver con el primer tiempo,
un intervalo feo, desgarrador y casi detestable. Fue horrible el primer
acto, porque imperó la lógica y dominaron los números. Era normal que dos de los tres mejores equipos defensivos del grupo llegaran al descanso con empate a cero. Y sin gol. El ímpetu del Real Jaén rompió la norma en el arranque del segundo periodo. Y muy pronto. Además, la jugada fue magistral. Pocos toques, precisos y profundos, y definición impecable de Emilio Sánchez. Tan hermoso fue el tanto como el gasto realizado. Ahí agotó el Real Jaén su inspiración. Y debió impresionarle el gol ante el primero que, incluso, lo distrajo un par de minutos, el tiempo suficiente para que el Écija marcara. El líder fue líder en esos dos minutos y en el noventa. Hasta entonces no hubo noticias de él por La Victoria. El equipo de Terrazas, sin exagerar, le dio un buen repaso en muchas fases, a veces con un fútbol bien diseñado, con diagonales constantes y con una profundidad notable. Trazó un juego brillante en ocasiones. Y casi siempre que aparece el fútbol aseado, bien estructurado y con una pose armónica, las oportunidades proliferan. El Real Jaén se ha soltado en la recta final de la temporada, sobre todo porque algunos jugadores como Sutil o Carlos han llegado en una forma extraordinaria. Uno tiene velocidad y otro clase, pero los dos están unidos por la precisión en el pase. Ahora sí se ha visto la verdadera esencia de esta plantilla. El único pero es que ha aparecido demasiado tarde. Tanto caudal de fútbol se tradujo en ocasiones de Emilio Sánchez, de Alberto Alejandro, de Sutil... El fútbol estaba del lado del Real Jaén, pero no el gol. En esos instantes surgió una acción espontánea de Manolín que Pepe Díaz no concretó de milagro. Hubiera sido la expresión más injusta del encuentro. Sólo quedaron una acción maravillosa de Geni y un remate sin final de Godino. Ahí terminó la Liga en La Victoria. La afición no lo pensó dos veces y, con los jugadores en el centro, ovacionó a los profesionales por su remontada. Ya sólo queda un capítulo y el Real Jaén lo ha dicho todo. |
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